martes, 28 de octubre de 2008

Jose Migue Arroyo " Joselito "

Jose Miguel Arroyo Delgado entró en la Escuela de Tauromaquia de Madrid a la eda de 9 años. El director de la misma, Enrique Martín Arranz le dijo: " Tu eres un sinverguenza y lo que no quieres es estudiar". José sufrió la pérdida de su padre con 12 años, sin que apenas viese torear a su hijo. Al poco tiempo, el muchacho se trasladó con Enrique a quien hoy día considera como su padre.

Su primera temporada como novillero con caballos fue en 1983. Las dos temporadas siguientes actuará en más de 70 festejos. Alcanza bastante popularidad dentro del escalafón y así decide hacerse matador de toros con apenas 17 años.




Toma la alternativa en Málaga en 1986 con Dámaso Gonzalez como Padrino. Cortará una oreja al animal de la ceremonia. En Mayo del mismo año, confirma la alternativa en la plaza de Las Ventas con Curro Romero de padrino y Paco Ojeda como testigo, consiguiendo cortar una oreja a un animal de Aldeanueva. En su primer año como matador de toros actúa en medio centenar de festejos cosechando triunfos en Madrid, Valencia, Burgos, Granada o Salamanca.

Al año siguiente, Madrid esperaba con ansia el regreso del joven torero. Sin embargo, un ejemplar de Peñajara de 697 kg de peso le infiere de salida una cornada en el cuello y le rompe la clavícula. Tuvo suerte el diestro, pues podría haber sido fatal. Pasó dos meses de baja hasta que se recuperó. A pesar del percance, toreo 67 tardes aquel año.

La temporada de 1988 Joselito ve morir en el ruedo a su subalterno, Antonio Gonzalez, el Campeño. También ese año le es ofrecido un multimillonario contrato de exclusividad por parte de Chopera que el diestro rechazaría: "Mi miedo y mi hambre me las administro yo. El diestro fue vetado en muchas plazas por su negativa

La temporada de 1989 supone la consecución de un sueño. Joselito realiza una excelente faena a un toro de Atanasio Fernandez llamado Cordobano y le corta las dos orejas, saliendo por la Puerta Grande de las Ventas. Sin embargo la temporada no acabo de ser redonda. No fue el caso de la temporada siguiente, que supuso la de su consolidación a pesar de no acudir a San Isidro. Triunfos como los de Granada, Alicante, Badajoz, Burgos, Barcelona, Málaga o Bilbao fueron la muestra del paso al frente dado.

En los años venideros, sus encerronas en Madrid, con motivo de la Beneficencia, donde sale de nuevo a hombros, Zaragoza en 1994 y Valladolid en 1995 le consagran definitivamente como figura del toreo. Muestra una incontestable evolución artística y técnica. Para aquellos que lo consideraban como variado y profundo con el capote, así como un buen estoqueador, termina revelandose también como un excelente muletero. España entera se rinde a su torería.

Para el año 1996, la pareja de moda que salía en todas las conversaciones sobre el cartel ideal no era otra que Joselito y Enrique Ponce. Antes de comenzar la temporada española, ambos coinciden en una corrida en el Coso de los Insurgentes, en México. Ambos cortaron un rabo aquella tarde. La rivalidad amistosa de ambos desebocó en una temporada en la que se sucedían éxitos de uno y otro, coincidiendo en numerosas tardes compartiendo cartel. Y es en este año cuando Joselito alcanzaría quizás la mayor gloria de toda su carrera. El 2 de Mayo se encierra en Madrid con una corrida goyesca. Jose Miguel desplegó todo su arte, mostrando un profundo y variado repertorio y siendo comparado con los más grandes de la historia del toreo. Seis orejas, nada más y nada menos fue el bagaje cosechado, estableciendo una marca muy difícil de superar. Además pasaportó a sus 6 openentes de seis certeras estocadas. Dos semanas después volvió a salir a hombros en Madrid.

Trás un buen inicio de campaña en Castellón y Arlés en el 98, Joselito es anunciado en la Feria de Abril de Sevilla el día 14. Por fin consigue el último cachito de gloria que le restaba en su palmares. Sale por la Puerta del Príncipe y es llevado en volandas por los aficionados hasta su hotel. Sin embargo, ese mismo día sufre una lesión en la muñeca entrando a matar a uno de sus oponentes. Tras un mes de ausencia, reaparece para San Isidro, cortando una oreja en su primera comparecencia. En su segunda tarde sufriría una cornada de un toro de don Samuel Flores que lo incapacita para otro mes. Vuelve a los ruedos en Plasencia y a partir de aquí comienza a mostrarse irregular con los aceros debido a la lesión sufrida en Sevilla. La siguiente temporada persisten las molestias y pasa de puntillas por Sevilla y Madrid. El no redondear sus actuaciones con la espada hace mella en el torero, quien poco a poco va perdiendo la ilusión. Fue trás un poco exitoso encierro en solitario en Bilbao cuando toma la decisión de retirarse de los ruedos indefinidamente.

Joselito vuelve a los ruedos en 2000, firmando una buena cantidad de festejos. Sin embargo no pisa las Ferias importantes por conflictos con la televisión, haciendolo eso si los siguientes años. Durante su última etapa como matador de toros mantendría idilios con plazas como Castellón o Zaragoza. El 17 de Mayo de 2002 sufre un percance en la francesa plaza de Nimes y se fractura el fémur. Tras un año 2003 renqueante por esta lesión, decide en Febrero de 2004 poner fin a su carrera como matador de toros. Joselito siempre se ha mostrado contrario a la idea de reaparecer, considerando que lo dejó mientras aún era figura y así es como le debe recordar la gente. En la actualidad es ganadero del hierro que lleva su propio nombre.

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